Consejos

Aprender jugando

Cuando le compres juguetes a tu compañero no se los dejes y ya está, le gusta jugar contigo, interactúa con él. Con el juego puedes enseñarle cosas que te vienen bien para otros momentos. Por ejemplo, si juegas con un juguete de cuerda puedes aprovechar cuando la suelta a asociar la orden de “suelta”, así cuando coja algo de la calle que tú no quieras le podrás dar la orden. Que cuando tu perro vea un juguete piense “que bien, voy a jugar con mi compañero”, eso mejorará la relación y la comunicación con tu perro. Otros juegos:

 

¿Dónde está mi juguete?

Coges su juguete favorito, se lo enseñas, y le dices al perro que se quede quieto, y escondes el juguete en un lugar fácil y vuelves a su lado y le dices que busque, y así poco a poco vas aumentando la dificultad, pasareis un rato muy divertido. Con este juego trabajará el olfato y fortaleceréis vuestro vínculo.

 

Campo de minas

Esconde por varios lugares premios, pienso … unos en lugares fáciles y otros más complicados. Una vez escondidos, le dices al perro que busque, primero usará la vista, pero poco a poco irá usando más el olfato. Este juego los mantiene entretenidos un buen rato, aprenden a concentrase y a usar su olfato, por lo tanto, los cansa mentalmente.

 

El trilero

Necesitamos vasos de plástico y un trozo de comida, premio… Le enseñamos un trozo de comida y lo metemos debajo del vaso, y el perro terminará por darle con el morro o la pata para conseguir el premio. Después añadimos otro vaso y usamos solo un premio, el perro tendrá que olisquear para saber cuál tirar. Poco a poco podemos ir añadiendo algún vaso más y moviéndolos una vez que hayas metido el premio debajo de unos de ellos, para que el perro tenga que seguir tus movimientos y olisquear los vasos. Con este juego fomentamos el olfato y concentración del perro.