Consejos

No uses collares de castigo

A pesar de que existen técnicas de modificación de conducta y adiestramiento en las que no son necesarias el uso de collares de castigo (pinchos, eléctrico, y ahorque) todavía se ve a muchos propietarios a los que le han recomendado usarlo, y lo que no saben es el daño físico y psicológico que les produce a sus perros.

Hemos escuchado muchas excusas para usarlo, “es que no tengo paciencia para enseñarle de otra forma”, “me lo recomendó el veterinario”, “pero si en las tiendas lo venden”, “ el adiestrador me lo recomendó”, “si no le duele”, “sólo es una pequeña descarga”,..

En la mayoría de los casos que se usa es por la falta de información. Nos hemos encontrado con propietarios que han usado estas herramientas de castigo, y que lógicamente no les han funcionado o han empeorado el problema, y al consultarnos y contarles los efectos del collar, han tirado el collar inmediatamente.

Los riesgos de este tipo de collar son daños físicos: en la tráquea, glándulas salivares, cervicales, espalda; y psicológicos, crean altos niveles de estrés, y pueden derivar en reactividad y agresividad. La educación canina de hoy en día se basa en crear un gran vínculo con tu perro, ¿cómo vas a crearlo si lo castigas continuamente, sales a pasear y le pegas tirones, le sometes, le pones un collar de pinchos,..?

Llevamos una vida muy ajetreada, y no tenemos paciencia, y con los perros hay que tenerla. Si inviertes un poco de tiempo cada día para educar a tu perro de forma amable, verás grandes resultados, no vayas a por herramientas mágicas, no existen. ¿Cuanto tiempo necesitaste para aprender a caminar o montar en bicicleta? ¿te imaginas que tus padres no hubiesen tenido paciencia y que hubiesen usado algún tipo de herramienta de castigo?

Existen arneses antitiro que puedes usar, pero no funcionan por si solos, es necesario acompañarlo de un buen adiestramiento.

En definitiva, huye de este tipo de collares, crea vínculo con tu perro invirtiendo tiempo en su educación y esparcimiento, y déjate asesorar por profesionales que no sometan a tu perro ni usen
herramientas de castigo. Tu perro te lo agradecerá.