
La destrucción en casa —muebles rotos, zapatos mordidos, cojines deshechos, cables destrozados— es uno de los motivos de consulta más comunes en el adiestramiento canino. Lo mismo ocurre con los perros que muerden manos, ropa o lo cogen todo del suelo. Muchos tutores sienten frustración, enfado o incluso desesperación al ver que su perro aparentemente actúa “mal”, “no aprende” o “no obedece”.
Sin embargo, en Happy Guau recordamos siempre algo fundamental:
La destrucción no es maldad, desobediencia ni un intento de desafiarte. Es comunicación.
Tu perro está diciendo: “Tengo una necesidad que no sé gestionar”.
Este artículo te ayudará a comprender profundamente este comportamiento, identificar la causa y aplicar estrategias profesionales que sí funcionan.
Por qué los perros destruyen o muerden
Los perros no destruyen por casualidad. Cada conducta tiene un origen y un propósito. Para corregirla de forma efectiva, es imprescindible entender qué función cumple ese comportamiento para tu perro.
El perro explora el mundo con la boca
Igual que un bebé toca todo con las manos para entender el mundo, un perro utiliza su boca como herramienta sensorial.
Para él, morder es:
- explorar
- conocer texturas
- identificar objetos
- reducir incertidumbre
- jugar
Por eso, especialmente en cachorros, morder no es una conducta negativa, sino parte del desarrollo cognitivo.
Etapa de dentición: una fase crítica
Entre los 4 y 7 meses, el cachorro cambia de dientes.
Durante esta etapa:
- siente molestias
- las encías duelen
- tiene necesidad fisiológica de morder
- busca objetos duros o fríos para aliviar la presión
Si no tiene alternativas adecuadas, utilizará lo que encuentre: patas de mesa, zapatos, juguetes de niños, cables, mantas…
Falta de actividad física y mental
Un perro con energía acumulada o aburrido tenderá a destruir.
Esto ocurre con frecuencia en:
- perros jóvenes
- perros de trabajo (border collie, pastor alemán, labrador, malinois…)
- perros con rutinas pobres
- perros sin estimulación mental
Es un error pensar que solo necesitan “cansarse físicamente”.
El cansancio mental es mucho más significativo para la estabilidad emocional del perro.
Los perros necesitan:
- usar su olfato de forma exigente
- resolver problemas
- entrenar
- morder de forma estructurada
- actividades guiadas
Aburrimiento y falta de enriquecimiento
Cuando un perro pasaba horas solo en la naturaleza, ocupaba su tiempo buscando comida, rastreando, explorando y moviéndose.
Hoy, la mayoría:
- no decide su propio ritmo
- recibe comida sin esfuerzo
- tiene entornos aburridos
- pasa mucho tiempo solo
- no tiene retos diarios
La destrucción es, a veces, simplemente una solución canina al aburrimiento humano.
Estrés y ansiedad
Tanto el estrés como la ansiedad aumentan las necesidades de morder.
El perro muerde porque:
- libera tensión
- descarga adrenalina
- regula sus emociones
- se calma
Por eso vemos mordisqueo compulsivo en perros con:
- ansiedad por separación
- inseguridad
- miedo
- frustración acumulada
- falta de autocontrol
- situaciones nuevas o difíciles
Exceso de excitación
Algunos perros no saben bajar revoluciones.
Son perros que:
- pasan rápido de la calma al exceso
- se activan con estímulos mínimos
- no saben parar tras el juego
- muerden manos y ropa
Aquí el problema no es la destrucción, sino la pobre regulación emocional.
Falta de límites claros
Cuando un perro no entiende qué sí puede morder y qué no, intenta descubrirlo a base de ensayo y error.
Si los humanos somos incoherentes, reforzamos la confusión.
Ejemplos típicos de incoherencia sin querer:
- permites que muerda una zapatilla vieja → luego muerde la nueva
- un día le dejas subir al sofá, otro día no
- a veces juegas a perseguirlo cuando roba algo, a veces le regañas
Para un perro, esto es información contradictoria.
Refuerzos involuntarios
Esto ocurre muchísimo.
Sin darnos cuenta, reforzamos el problema:
- persigues al perro → convierte el robo en un juego
- le das una importancia desmedida a lo que ha cogido → eso será algo muy valioso
- te ríes cuando hace un acto «gracioso» → refuerzo social
El perro aprende:
👉 “Si muerdo o cojo cosas, consigo interacción”.
Falta de socialización temprana
La falta de experiencias variadas en la etapa temprana del cachorro puede provocar:
- inseguridad
- miedo a objetos
- baja tolerancia a la frustración
- dependencia
Todo esto se traduce en conductas destructivas como vía de escape.
Necesidad de masticación mal gestionada
Todos los perros tienen una necesidad natural de masticar.
Algunas razas tienen un impulso especialmente fuerte:
- pastores
- terriers
- perros de caza
Si esa necesidad natural no se canaliza, aparecerá destrucción.
Tipos de perros mordedores y destructores
Para trabajar correctamente, primero hay que identificar el perfil del perro.
En Happy Guau solemos encontrar cuatro perfiles principales:
El explorador
- coge cosas nuevas
- muerde objetos desconocidos
- interactúa para comprender
- típicamente cachorros
Solución: educación, alternativas, supervisión y enriquecimiento.
El destructor por aburrimiento
- suele actuar cuando está solo
- destruye cosas accesibles
- no muestra signos de ansiedad
- alta energía mal gestionada
Solución: rutinas completas, olfato, ejercicios de control, masticación estructurada.
El mordedor por estrés o ansiedad
- ansiedad por separación
- mordisqueo compulsivo
- destrucción cerca de puertas
- jadeo, inquietud, vocalizaciones
Solución: entrenamiento emocional, trabajo gradual de soledad, apoyo profesional.
El mordedor por excitación o juego
- muerde manos
- muerde ropa
- se activa fácilmente
- difícil parar el juego
Solución: calma, autocontrol, redirección, juegos de calma, rutinas.
Señales que indican que debes actuar ya
No esperes a que el problema sea grave.
Algunas señales tempranas:
- muerde suavemente pero cada vez más
- roba objetos con frecuencia
- no responde al “suelta”
- necesita atención constante
- empieza a romper cosas puntualmente
- destroza cuando está solo
- está inquieto en casa
- se activa demasiado rápido
Que un cachorro muerda es “normal” y no es “normal”, es normal si no tienen sus necesidades cubiertas, si no tienen una buena educación, y si no se juega con ellos. Si un cachorro tiene sus necesidades cubiertas, se juega con él, y se le educa no morderá ni destruirá.
Cómo redirigir la conducta de morder o destruir
Aquí viene la parte práctica basada en:
- refuerzo positivo
- prevención
- gestión emocional
- enriquecimiento
- coherencia
- entrenamiento útil para la vida diaria
Vamos paso a paso.
Cubrir necesidades básicas
Antes de corregir, hay que cambiar el contexto del perro.
Actividad física de calidad
No se trata solo de correr, sino de combinar:
✓ Paseos con trabajo de olfato
(No vale solo caminar deprisa.)
✓ Juegos de buscar
(esconder su juguete para que lo busque)
✓ Carreras controladas
(no excitación alta constante)
✓ Caminatas largas en entornos naturales
(parques, campo, playa)
Actividad mental: la clave para reducir destrucción
Un perro mentalmente estimulado:
- está más tranquilo
- pide menos cosas
- no busca destruir
- gestiona mejor la soledad
Ejemplos:
- juguetes interactivos
- Kongs rellenados
- alfombrillas olfativas
- puzzles de inteligencia caninos
- ejercicios de discriminación de olores
- búsquedas simples por casa
Proporcionar alternativas de masticación
La masticación es una necesidad.
Hay que cubrirla —de forma controlada—.
Juguetes seguros para morder
Siempre bajo supervisión:
- Kong clásico
- mordedores de goma natural
- anillos resistentes
- juguetes con cuerda gruesa
- peluches reforzados
Masticables naturales
Siempre bajo supervisión:
- nervio de toro
- oreja de cerdo
- piel de vacuno
- tendones
- palo de olivo
- snacks deshidratados duros
Juguetes rellenos para alargar el tiempo
Ideas de relleno para Kong:
- comida húmeda
- yogur natural sin azúcar
- paté canino
Congelado dura más .
El Pilar del buen comportamiento es enseñar control
Sin control, el perro:
- se excita
- muerde sin querer
- roba objetos
- no entiende límites
En Happy Guau trabajamos:
Ejercicio “Espera”
Para gestionar impulsos.
Ejercicio “Lugar seguro”
Enseña al perro a tumbarse y relajarse en una zona concreta.
Ejercicio “Suelta”
Clave para enseñar a soltar sin conflictos.
Ejercicio “Deja”
Prevenir que coja cosas del suelo.
Rutinas de calma
Masaje, olfato tranquilo, juegos de control.
Cómo redirigir cuando tu perro ya está mordiendo algo indebido
Aquí viene la práctica real.
No grites y no persigas
Si lo haces, refuerzas.
Ofrece un intercambio
Un premio o un juguete adecuado.
Refuerza cuando cambie de objeto
Premia el buen comportamiento.
Gestiona el entorno
Retira objetos tentadores.
Sé constante
La repetición crea aprendizaje.
Perros que muerden manos o ropa
Comportamiento frecuente en:
- cachorros
- perros jóvenes
- perros excitables
Plan de acción:
Si muerde → fin del juego
Se retira la atención 10–20 segundos.
Vuelve cuando esté calmado
Para no reforzar la excitación.
Juega siempre con un juguete, no con las manos
Evita confusión.
Introduce objetos blandos, cuerdas, pelotas con cuerda
Para dirigir la mordida al sitio correcto.
Perros que destruyen cuando se quedan solo
Aquí puede haber:
- ansiedad por separación
- hiperapego
- frustración
- falta de habituación
- rutinas pobres
Pasos iniciales:
1. Nunca castigues al volver
No entiende por qué le regañas.
2. Trabajo gradual de soledad
Empezar con separaciones de segundos.
3. Crear rutinas previas calmadas
Nada de excitación antes de salir.
4. Dejar enriquecimiento controlado
Kong, alfombras olfativas, juguetes interactivos.
5. Enseñar independencia emocional
Trabajo en sesiones cortas guiadas.
Errores que empeoran la destrucción
Evita:
- castigos
- incoherencias
- perseguirlo
- reforzar sin querer
- permitir objetos parecidos (zapatilla vieja vs nueva)
- dejar objetos tentadores accesibles
Cómo trabajamos este problema en Happy Guau
Nuestro proceso:
- Evaluación individual del perro
- Análisis del entorno
- Plan de trabajo personalizado
- Rutinas de enriquecimiento
- Entrenamiento de control
- Sesiones presenciales
- Seguimiento continuo
Nos basamos en:
- educación basada en la psicología del aprendizaje
- claridad
- respeto por el perro
- ciencia del comportamiento
- redirección eficaz
- mejora del vínculo
La destrucción y el mordisqueo no son “mal comportamiento”: son necesidades no gestionadas.
Con una buena guía, un plan adecuado y el acompañamiento profesional correcto, cualquier perro puede aprender a redirigir su energía, calmar su mente y convivir sin destrozos.
En Happy Guau te acompañamos en cada paso para lograr un perro más tranquilo, equilibrado y feliz.
Porque necesita explorar, aliviar estrés, masticar o cubrir necesidades físicas.
Cubrir necesidades, enriquecer su entorno, trabajar el control y redirigir.
Cuando destruye solo, por estrés, o cuando hay señales de ansiedad.
No. Empeoran ansiedad, miedo y confusión.
