
El Labrador Retriever es, desde hace años, una de las razas más queridas y populares en todo el mundo. Su carácter amable, su aspecto simpático y su fama como perro familiar lo han convertido en el favorito de muchos hogares. Pero detrás de esa imagen dulce hay un perro de trabajo, con una historia rica y unas necesidades específicas que a menudo se subestiman.
En este artículo, vamos a profundizar en los orígenes del Labrador, las distintas líneas de cría, sus colores, salud, necesidades y los problemas de conducta más habituales.
El origen del Labrador Retriever
El Labrador Retriever nació en la isla de Terranova, Canadá, donde los pescadores necesitaban un perro resistente, versátil y trabajador. Estos perros ayudaban a recuperar redes, arrastrar cuerdas y recoger peces que escapaban.
A lo largo del siglo XIX, fue introducido en Inglaterra, donde se refinó y seleccionó como perro de caza y cobro, especialmente en terrenos húmedos. De ahí viene su nombre completo: Retriever, que significa «recuperador», porque su principal función era recoger piezas abatidas sin dañarlas.
Este pasado explica muchas de sus características actuales: su amor por el agua, su boca suave, su resistencia física y su gran predisposición a colaborar con el humano.
Líneas de cría del Labrador
Con el paso del tiempo, el Labrador ha sido seleccionado para distintos propósitos, lo que ha generado diferencias importantes entre líneas.
1. Línea de trabajo


- Criada para caza activa y deportes de cobro (field trial).
- Físicamente: más delgados, ligeros, musculatura más definida, cabeza más estilizada, orejas más pequeñas.
- Carácter: altísima energía, iniciativa, mucha motivación. Pueden ser demasiado intensos para una familia sedentaria. Al ser un perro de trabajo también son altamente sensibles. Su sensibilidad no tiene nada que ver con la línea de belleza
2. Línea de belleza


- Criada para ajustarse al estándar morfológico de la raza.
- Físicamente: más compactos, robustos, cabeza ancha (“cabeza de bloque”), más anchos y pesados.
- Carácter: más tranquilos, estables y adaptables, pero no exentos de energía.
3. Línea americana vs. inglesa
- Americana: en general, se asocia más a las líneas de trabajo, especialmente en EE.UU. Ligeros, veloces, muy activos.
- Inglesa: más asociada a líneas de belleza (aunque no exclusivamente), más corpulentos, carácter más calmado.
📍 Nota importante: No existe una línea “mejor”. Cada línea responde a un propósito y, sobre todo, a un tipo de tutor.
Que implica el color del Labrador
Los Labradores tienen tres colores oficiales:
- Negro: históricamente el más valorado en líneas de trabajo. Algunas líneas negras tienden a ser más activas, aunque no hay una correlación definitiva.
- Amarillo: puede variar desde crema muy claro hasta rojizo (fox red). Frecuente en líneas de belleza.
- Chocolate (marrón): asociado a líneas de belleza. Pueden tener un carácter más sensible o testarudo.
📌 Ojo con los «raros»: Colores como plateado o charcoal (grisáceos) no están reconocidos por muchas federaciones y están relacionados con cruces genéticos controvertidos. Además, hay dudas sobre su estabilidad de salud y temperamento.
Problemas de salud del Labrador
A pesar de su apariencia robusta, el Labrador puede ser propenso a ciertas enfermedades:
- Displasia de cadera y codo: especialmente en líneas de belleza. Fundamental exigir radiografías oficiales de los padres con certificados de estar libres de displasia.
- Problemas oculares: atrofia progresiva de retina (PRA), cataratas hereditarias.
- Obesidad: uno de los grandes riesgos de la raza. Tienen tendencia genética a engordar y mucho apetito.
- Miopatía hereditaria y colapso inducido por ejercicio (EIC): especialmente en líneas de trabajo.
- Otitis crónicas: por sus orejas caídas y su amor por el agua.
Una cría responsable y una buena prevención veterinaria pueden minimizar muchos de estos riesgos.
Necesidades físicas y mentales
El Labrador es un perro con una enorme energía física y mental, especialmente en sus primeros años de vida.
Actividad física
- Necesita ejercicio diario intenso (1 a 2 horas), especialmente si es de línea de trabajo.
- Caminatas largas, natación, juegos de cobro, canicross, etc.
Estimulación mental
- Trabajos de olfato, entrenamiento de obediencia, tareas con propósito (traer objetos, resolver puzzles).
- Les encanta aprender y complacer. Si se aburren, lo pagará tu casa (literalmente).
📍 Importante: Aunque muchos Labradores parecen “perezosos” tras los 7-8 años, no lo son de jóvenes. Un cachorro Labrador de línea de trabajo puede ser tan activo como un Border Collie.
Problemas de conducta más comunes
El Labrador tiene fama de perro fácil, pero en muchos casos esto genera una falsa sensación de seguridad. Sin el entorno adecuado, pueden surgir:
1. Destrucción por aburrimiento o ansiedad
- Masticar muebles, puertas, zapatos.
- Especialmente frecuente en cachorros y adolescentes.
2. Ansiedad por separación
- Son perros muy sociales y dependientes del contacto humano.
- Si no se les enseña desde pequeños a tolerar la soledad, pueden desarrollar problemas.
3. Saltos y empujones por excitación
- Un Labrador joven y sin autocontrol puede ser difícil de manejar. Enseñar desde el principio a no saltar ni tirar es esencial.
4. Tendencia a robar comida
- Labrador y comida: una relación eterna. Son glotones por naturaleza y tienen una mutación genética (POMC) que afecta a su sensación de saciedad.
5. Exceso de sociabilidad (falta de foco)
- Algunos Labradores, sobre todo de belleza, pueden ser tan sociables que cuesta conseguir atención en presencia de otros estímulos.
Un perro maravilloso, si sabes lo que haces
El Labrador Retriever es un perro con un corazón inmenso, una inteligencia sorprendente y una versatilidad inigualable. Pero su popularidad ha jugado en su contra: muchas personas lo eligen sin comprender su energía, su necesidad de estructura y su potencial físico.
En las manos adecuadas, puede ser un perro de asistencia, de búsqueda y rescate, de trabajo o simplemente un compañero de vida excepcional. Pero como cualquier perro, necesita educación, rutina, cariño y compromiso.
